Ya hemos comentado muchas veces los peligros de la práctica del parkour, y si además le añadimos la ignorancia, la torpeza y lo equivocado del sitio…pues sólo un milagro es lo que ha salvado a este chico de romperse el cuello y atarse para siempre a una silla de ruedas. Esto es muy serio.
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Archivado en: 3º E.S.O., El Riesgo en el Deporte, Lesiones

Pues si Jesús. Tienes toda la razón. Menudo cabezazo…¡¡que dolor!!